Seguros de no vida, ¿cuáles son?

Seguros de no vida

Los seguros de vida permiten a nuestros seres queridos contar con una seguridad económica si nos sucediera algo que provocase nuestro fallecimiento. También hay otro tipo de seguros que son útiles para disminuir los efectos de muchos riesgos o eventualidades, sin que estos lleguen a causar la muerte. Nos referimos a los seguros de no vida. ¿Quieres saber cuáles son? ¡Te invitamos a descubrirlo!

¿Qué son los seguros no vida?

Los seguros no vida son aquellos que no guardan relación directa con la vida de las personas. Es decir, son productos aseguradores que incluyen a personas y bienes tangibles, pero se centran más en aportar una protección financiera en caso de daño o de pérdida material.

Los seguros de no vida están diseñados para cubrir una gran variedad de situaciones. Por ejemplo, accidentes de tráfico, daños de la propiedad, robos, incendios, etc. Por ello, existen muchos tipos diferentes.

Diferencia entre seguros de vida y no vida

Para conocer la diferencia entre seguros de vida y no vida es esencial tener clara la definición de ambos:

  • Los seguros de vida, como los de Life5, son aquellos contratos de seguros que, mediante el pago de una póliza, garantizan una protección económica a los beneficiarios en caso de darse el fallecimiento o la incapacidad del asegurado.
  • Por su parte, los seguros de no vida, por definición, cubren diferentes riesgos, que pueden estar relacionados con personas u objetos, pero no están vinculados con la vida y su posible pérdida.

Dicho esto, se puede deducir que la principal diferencia entre seguros de vida y no vida se encuentra en que estos últimos no proporcionan un beneficio en caso de fallecimiento del asegurado.

Principales diferencias

Pero además de esto, hay otras cuestiones en las que difieren y que es importante destacar:

  • Beneficiarios. Mientras que los seguros de vida cuentan con beneficiarios, que son las personas que recibirán una indemnización en caso de fallecimiento del asegurado, los de no vida no suelen tener beneficiarios, ya que no hay una indemnización por fallecimiento.
  • Primas. Las primas en el seguro de vida suelen ser más altas, sobre todo en pólizas a largo plazo, dada la garantía de pago por fallecimiento que ofrecen. En cambio, en los seguros no vida, las primas tienden a ser más bajas en comparación a los de vida.
  • Coberturas. Un seguro de vida cubre, principalmente, el fallecimiento y la invalidez. Por su parte, como existen diferentes tipos de seguros de no vida, estos pueden cubrir una gran variedad de eventos o riesgos: responsabilidad civil, accidentes, daños materiales, etc.
  • Duración del seguro. El seguro de vida puede ser temporal o permanente (hasta la muerte del asegurado). El seguro de no vida suele tener una duración anual o a corto plazo, renovándose periódicamente.

Tipos de seguros de no vida

Igual que existen diferentes tipos de seguro de vida, también hay múltiples modalidades de seguros que se engloban dentro de las pólizas del ramo no vida. Estos son los más conocidos.

Seguros de prestación de servicios

Los seguros no vida de prestación de servicios son aquellos que ofrecen uno o más servicios en el caso de que el asegurado los requiera.

Este tipo de seguros comprenden muchas circunstancias e incluirían, entre otros:

Seguros de asistencia jurídica (defensa y reclamaciones)

Estas pólizas se hacen cargo de cubrir y prestar apoyo económico a quienes los contraten y necesiten asesoramiento legal o representación dentro de un proceso judicial.

Este producto sirve para cubrir los costos vinculados a la búsqueda de derechos legales o defensa de litigios, desacuerdos contractuales, temas laborales o reclamaciones judiciales de terceros o por daños y perjuicios personales.

Suelen ser muy contratados de forma complementaria a los seguros de automóviles.

Los seguros de viajes

Los seguros de asistencia en viaje y turísticos cubren las posibles incidencias que se podrían dar durante un viaje.

Pueden servir como apoyo tanto al asegurado como a sus acompañantes en aspectos como pérdida de equipaje, cancelación de vuelos o asistencia médica.

Seguros de decesos

Si te preguntas qué es un seguro de decesos, la respuesta es que es aquel seguro que, a cambio del pago periódico de una prima, brinda una cobertura económica frente a los trámites asociados con el fallecimiento del asegurado.

Eso significa que la aseguradora se hace cargo de los costes del funeral, incluyendo sepelio, ataúd y servicios y gestiones administrativas vinculadas. Además, también puede proporcionar apoyo y asesoramiento a los familiares en los trámites organizativos y legales.

Seguros de daños

Otro de los seguros del ramo no vida serían los seguros de daños. Estos acuerdos contractuales con la aseguradora garantizan una indemnización por la afectación de patrimonio del asegurado a causa de un siniestro.

Para cubrir esos desperfectos, existen varias modalidades. Estas son la prorrata, el valor nuevo y la modalidad a primer riesgo.

  • La prorrata, supone que se paga al interesado el valor del daño sufrido basándose en una regla proporcional.
  • Por otro lado, existe la opción de que el asegurado se acoja al valor nuevo, a partir del cual se amplía la garantía habitual, pero se debe abonar una sobreprima. Con la modalidad a valor nuevo, lo que se consigue es igualar la diferencia entre el precio real de los bienes cuando se ha producido el siniestro y el que tienen estos cuando se acaban de adquirir.
  • Por su parte, la modalidad a primer riesgo es aquella por la que el tomador del seguro puede asegurar un importe concreto sin tener que aplicar ninguna regla proporcional.

En general, los seguros no vida de daños se pueden dividir entre los seguros de cosas (cubren los perjuicios de elementos tangibles) y seguros de responsabilidad.

Algunos de los seguros no vida de daños más conocidos serían los siguientes.

Seguro de incendios

Con este seguro de no vida se aseguran bienes inmuebles frente a posibles daños acaecidos por incendios fortuitos. Gracias al mismo se cuenta con un apoyo para la reparación o reconstrucción de la propiedad que se vea afectada, incluyendo estructuras y pertenencias.

Seguro de robo

Con la contratación de este seguro, se podrá obtener una indemnización por sustracción de bienes o por los daños provocados durante un intento de robo.

El seguro de responsabilidad civil

La definición de responsabilidad civil señala que esta es la obligación que tiene cualquier persona de reparar daños y perjuicios causados en un tercero o en sus bienes.

Por tanto, este seguro brinda protección a personas o empresas contra reclamaciones impuestas por terceros debido a daños o lesiones provocados por sus acciones o negligencias.

Ante dichas reclamaciones, si el asegurado es declarado responsable por un juez, la aseguradora cubrirá los costos legales, así como las indemnizaciones pautadas.

Seguros de automóviles

Estos seguros del ramo no vida tienen como objetivo reparar los vehículos y hacerse cargo de las indemnizaciones derivadas de los accidentes automovilísticos.

Seguros agrarios

Los seguros no vida de daños agrarios cubren los posibles riesgos que pudiesen afectar a las explotaciones forestales, agrícolas o ganaderas.

Por ejemplo, el granizo o pedrisco, incendios en las cosechas y enfermedades o muertes de animales.

Los seguros de hogar

Protegen tu vivienda y tus pertenencias contra una amplia gama de riesgos. Por ejemplo, daños por agua, incendios, robo, etc.

Seguros de crédito

Con estos seguros no vida se garantiza al asegurado el cobro de los créditos a su favor en caso de que su deudor se declare insolvente.

Seguros de pérdidas pecuniarias diversas

Este seguro cubre las pérdidas que son causadas por operaciones de crédito o caución. Un ejemplo sería el seguro de lucro cesante o la pérdida de alquileres.

Seguros personales

Los seguros no vida personales o para personas, excluyen a los seguros de vida e incluyen aquellos que protegen al asegurado frente a sucesos que le ocurran directamente. Por ejemplo, un accidente o un problema de salud.

En este tipo de seguros, el pago de la indemnización o el valor de la cobertura no guardan relación el valor del propio daño ocurrido por el siniestro. Esto responde a la lógica, ya que una persona no es evaluable económicamente. De ahí que estos seguros no constituyan un contrato de indemnización propiamente dicho.

En esta modalidad se encontrarían, por ejemplo, los siguientes contratos de seguro.

Seguros médicos o de salud

Gracias a este seguro no vida, el asegurado tiene garantizados servicios médicos en caso de enfermedad o accidente. Normalmente, suelen incluir las consultas médicas, recetas, atención quirúrgica y hospitalización.

Dentro de los mismos existen seguros de salud sin copagos o con copagos.

Los seguros de accidentes

Estas pólizas ofrecen una protección financiera a las personas en caso de lesiones o discapacidades causadas por un accidente.

Los seguros de accidentes están diseñados para cubrir una amplia gama de situaciones. Por ejemplo, accidentes automovilísticos, caídas, lesiones deportivas y otros eventos inesperados.

Calcula tu seguro de vida gratis