Interés compuesto: cómo calcularlo

Calcular interés compuesto

Cuándo hablamos de tipos de interés, nos referimos al precio del dinero. Teniendo en cuenta esto, los tipos de interés se utilizan como referencia para medir la rentabilidad de un producto de ahorro o inversión, así como para el porcentaje que se le debe pagar al banco cuando te presta dinero al pedir un préstamo personal o hipotecario, es decir, su coste. Esta vez, nos vamos a centrar en el interés compuesto, un concepto muy importante para el ahorro y la inversión.

Fórmula para calcular el interés compuesto

Esta es la fórmula que siempre se utiliza para calcular el dinero que conseguirás finalmente tras invertir un capital inicial durante un tiempo, a un tipo de interés concreto. El interés se pone en forma de porcentaje, es decir. que si es un 5%, como ocurre con la inversión de Lucía, sería un 0,05. Esta es la fórmula utilizada:

Capital final = C0 x (1+Ti)^t


Debes tener en cuenta que:

  • C0 es el capital inicial
  • Ti es la tasa de interés
  • t el tiempo que se decide mantener esa inversión.

Esos intereses se van sumando al capital inicial y por tanto se reinvierten, para generar más intereses. Si además vamos realizando más aportaciones, este capital final será bastante mayor. Así cuánto más tiempo mantengas la inversión mayor rentabilidad obtendrás.

Calculadora de interés compuesto

El uso de una calculadora, nos hace más sencillo conocer el resultado sin tener que llegar a usar la fórmula por nosotros mismos y así no dar lugar a error al momento de calcular o sustituir los datos por las letras que hemos visto en el punto anterior.

Adelante, pruébala. Los resultados se actualizan en tiempo real:

Como se puede ver en la calculadora, se indican también los parámetros que se utilizan para realizar las operaciones pertinentes.

Interés compuesto e interés simple: diferencia

Cuando hablamos de inversiones, el interés del que nos informan, hace referencia a la rentabilidad del producto. Es decir, la cantidad de dinero que recibiremos al depositar un determinado capital en un producto de ahorro o inversión.

Es aquí cuando entra en juego la diferencia entre el interés simple y el interés compuesto:

  • El interés simple es el que se calcula sobre el capital inicial que depositamos y que permanece constante en el tiempo.
  • El interés compuesto, por el contrario, se calcula a partir de un capital inicial al que se le van sumando los intereses, para que estos también generen una rentabilidad. De esta forma, el capital va creciendo, por lo que la cantidad de dinero que vamos recibiendo también aumenta.

En esta tabla veremos mejor las diferencias

CaracterísticasInterés SimpleInterés Compuesto

Capital inicial

Se mantiene en el tiempo

Se suman los intereses generados

Se aplica el interés

Al capital inicial

Al capital inicial + intereses

Rentabilidad

Siempre la misma

Aumenta

“El interés compuesto es la fuerza más poderosa del universo” Se cree que dijo Albert Einstein


La ventaja de tener interés compuesto en un producto de ahorro e inversión es que el dinero trabaja por ti. Ya que a partir de un capital inicial, se generan intereses, que se reinvierten, sumándose al capital para generar más rentabilidad.

Es lo que se conoce como el efecto “bola de nieve” según pasa el tiempo verás crecer tus ahorros de manera exponencial.

Generar rentabilidad de nuestros ahorros

Si quieres ahorrar, y además hacer que el propio dinero que vas ahorrando genere más dinero. Es importante que busques productos con rentabilidad y que hagan crecer tus ahorros.

Aunque nuestros abuelos dijeran que guardar el dinero debajo del colchón es lo más seguro, eso no es real. Cuando se guarda en casa, por ejemplo en una hucha, ese dinero no crece, y por tanto se pierde poder adquisitivo, ya que con la inflación, podemos comprar menos cosas con la misma cantidad.

Sea la cantidad que sea, cuando decidimos empezar a ahorrar y sobre todo a hacer que nuestro capital aumente, es importante invertir nuestro dinero en productos que realmente cumplan con su objetivo.

Desde pequeños nos enseñan la importancia de ahorrar para el futuro, si queremos algo, debemos ir poco a poco trabajando para conseguirlo. Cuando invertimos, además de hacer esto, es el dinero quien además trabaja por ti. Así, te explicaremos esto con un ejemplo acerca del interés compuesto.

Ejemplo del interés compuesto

Para entender mejor la rentabilidad que nos ofrece un producto de interés compuesto frente al simple, es mejor que lo veamos con un ejemplo, esto es así, porque si explicamos la fórmula directamente, podemos no enterarnos bien de cómo funciona realmente.

Por ejemplo, Lucia, tiene 20 años y ha decidido empezar a ahorrar e invertir, para conseguir la entrada de un piso. Ella ha ido ahorrando 500 € al mes. y en un año ha conseguido 6.000 €.

En este momento, está considerando invertir su dinero, para hacerlo crecer y poder conseguir el dinero que necesita antes.

  • Contando con este capital inicial de 6.000 €, con una tasa de interés del 5%.
  • Puede conseguir, que esos 6.000 € el año que viene puedan ser 6.300 €. Y según vaya pasando el tiempo tendrá más.
  • Si además va haciendo aportaciones mensuales de 500 €, su dinero podría llegar a multiplicarse de una forma mucho más rápida.

Veámoslo:

  • Con un capital inicial de 6.000€ a un 5% de interés y una aportación mensual de 500€ durante 5 años, obtendría 41.703,19€
Interés compuesto supuesto 1
  • Si es durante 10 años, obtendría 87.523,20€
Interés compuesto supuesto 2
  • Si es durante 20 años, obtendría 221.792,68€
Interés compuesto supuesto 3

La regla del 72 es una fórmula que ayuda a ver el tiempo que se puede tardar en duplicar tu dinero según el interés que tenga tu producto.