Diferencia entre plan de pensiones y de jubilación

Diferencia entre plan de pensiones y plan de jubilación

Mucha gente que quiere comenzar a pensar en su futuro y a generar unos ahorros, se encuentra con la duda de si hacer un plan de pensiones o un plan de jubilación. A lo largo de este texto analizaremos las características de cada uno de estos, de modo que puedas elegir, con conocimiento, cuál es el que más te conviene en base a tu situación y objetivos.

Plan de pensiones o plan de jubilación: ¿son lo mismo?

Empezamos respondiendo a esta pregunta, no, no son lo mismo, de hecho, son bastante diferentes. Si bien es cierto que ambos tienen un objetivo común, generar ahorros para el momento de la jubilación, momento en el que se deja de trabajar, funcionan de forma, ligeramente, diferente.

Qué es un plan de pensiones

Aquí vamos a referirnos a los planes de pensiones privados, pues, en España, cualquier trabajador, ya sea asalariado o autónomo, está sujeto a hacer una contribución a la Seguridad Social, gracias a la cual obtiene el derecho a recibir una pensión en el momento de su jubilación.

Los planes de pensiones privados son un complemento al plan de pensiones público al que cualquier trabajador que cumpla las condiciones exigidas, tiene derecho. Un plan de pensiones privado no es más que un producto de ahorro a largo plazo.

Rentabilidad plan de pensiones

Para empezar, es importante saber que los planes de pensiones se alimentan de las aportaciones que el titular vaya haciendo a lo largo de su vida. Los intereses de los planes de pensiones son más altos que los de los planes de jubilación, pero también suponen un riesgo mayor.

Algo que caracteriza a los planes de pensiones es que, para poder liquidarlos, debe de tener lugar alguna de las contingencias que contempla la ley, que son: jubilación, invalidez, dependencia, enfermedad grave incapacitante, desempleo de larga duración o fallecimiento.

Al ser un producto de ahorro gestionado por entidades bancarias, el titular puede decidir que se hace con su dinero eligiendo entre las siguientes opciones:

  • Renta variable. En este tipo de planes, el dinero del titular se invierte en activos de renta variable. La rentabilidad, como es lógico, es alta, pero el riesgo también.
  • Renta variable mixta. Este tipo de planes es algo más conservador, pues solo el 75% del capital es invertido en renta variable. El resto se invierte en renta fija. -** Renta fija mixta**. Una opción para aquellos que quieren asumir poco riesgo, pues solo un 30% del capital se invierte en renta variable.
  • Fijos/garantizados. Finalmente, para los más conservadores, existen los planes de pensiones garantizados. En estos, los titulares tienen asegurado recibir el dinero aportado, con un interés muy bajo, pero sin riesgo alguno.

Fiscalidad plan de pensiones

Una de las razones por las que tanta gente elige el plan de pensiones es por sus ventajas fiscales y es que, las aportaciones que se vayan haciendo al plan de pensiones pueden ser desgravadas del IRPF, aunque con ciertas limitaciones.

  • 1.500 € anualmente.
  • 30% de las aportaciones totales hechas al plan de pensiones.

A la hora de rescatar un plan de pensiones, debes tener en cuenta las retenciones, las cuales se ajustan a los tramos de IRPF, es decir, cuanto mayor sea la rentabilidad obtenida con el plan de pensiones al liquidarlo, mayor será la retención, pudiendo llegar a un máximo del 47% (el mínimo es de un 19%).

Qué es un plan de jubilación

Un plan de jubilación es, en realidad, un tipo de seguro de vida, aunque con ciertos matices. Los planes de jubilación podrían considerarse, utilizando jerga moderna, un seguro de vida “premium”, pues además de cubrir el fallecimiento del asegurado, también cubren la jubilación o incluso la invalidez. En resumen, son un tipo de seguro de vida centrado en el ahorro.

Rentabilidad plan de jubilación

Al igual que ocurre con los planes de pensiones, estos planes se sustentan de las aportaciones que el titular va haciendo, ya sea puntual o periódicamente.

Estas aportaciones están sujetas a un interés, el cual es conocido a la hora de firmar el plan de jubilación, algo que no ocurre con la mayoría de planes de pensiones (salvo un plan de pensiones garantizado).

Otro dato de los planes de jubilación, que es importante conocer y que le hace diferenciarse del plan de pensiones, es que este puede ser rescatado en cualquier momento, estando este rescate sujeto a las condiciones firmadas en el contrato.

Fiscalidad plan de jubilación

La fiscalidad de los planes de jubilación no es tan interesante como la de los planes de pensiones, ya que las aportaciones que se hagan al plan de jubilación no son deducibles, al contrario de lo que ocurre en los planes de pensiones.

A la hora de rescatar el plan de jubilación, las retenciones serán las mismas que las del plan de pensiones.

Diferencias entre plan de pensiones y plan de jubilación

Aunque hemos explicado en detalle cómo funcionan estos dos productos, a continuación, una lista de las principales diferencias que existen entre ambos:

Plan de pensiones:

  • Rentabilidad variable, pudiendo asumir mayores riesgos para obtener una rentabilidad mayor.
  • Las aportaciones pueden desgravarse.
  • Solo puede rescatarse en caso de que se cumplan las contingencias marcadas por la ley.
  • Es un producto gestionado por una entidad financiera.

Plan de jubilación:

  • Rentabilidad relativamente más baja, pero sin riesgo.
  • Las aportaciones no tienen beneficios fiscales.
  • Puede rescatarse en cualquier momento.
  • Es un producto gestionado por una aseguradora.

Cuando elegir plan de pensiones y plan de jubilación: Ejemplos

Ahora que ya conoces las características de cada uno de estos productos, es momento de decidir cuál es el que más te conviene. Como sabemos que es una decisión complicada, a continuación, se muestran dos ejemplos de situaciones habituales en personas que están en busca de un plan de ahorros para el futuro y cuál consideramos que sería la decisión a tomar más acertada.

Situación 1: Funcionario con una buena pensión pública elevada tras la jubilación

En esta situación, que tras años trabajando, se da de forma muy habitual en el sector público español, consideramos que la mejor opción, en caso de querer unos ahorros extra para el futuro, es un plan de pensiones de renta variable. La pensión pública ya es suficiente para vivir de forma cómoda y asumir cierto riesgo para un beneficio alto, merece la pena en esta situación.

En caso de que los intereses caigan y los beneficios obtenidos sean más bajos de los esperados, la pensión pública asegurada actúa como respaldo.

Situación 2: Autónomo con cotización mínima a la Seguridad Social

Ser autónomo tiene ciertas ventajas, pero también desventajas, y una de ellas es la baja pensión pública a la que tienen derecho tras la jubilación. Creemos que, en estos casos, un plan de jubilación es la mejor opción.

Depende de tu situación económica durante tu vida laboral, podrás aportar más al plan de jubilación, pero este te asegurará un interés fijo y sin riesgo para el momento de tu jubilación. Los beneficios obtenidos no serán tan altos como en otro plan de ahorros, pero, combinados con la pensión pública te permitirán disfrutar de una excelente jubilación.

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